Cosas de mí

miércoles, 25 de enero de 2017

Paco Y Lola, III: Salvadores Del Siglo XX.


¿Me quieres porque me necesitas, o me necesitas porque me quieres?
¿Paco es él porque cura , o cura por ser quién es?: Reencarnación de Jesucristo según algunos, estafador según otros, y según sus palabras: A mi me lo han mandado  (...) Yo tuve revelaciones(...) A mi me mandaron con esta misión... Hacer un Mundo Nuevo, porque este va a ser destruido. O sea, estamos, ni más ni menos, que ante un enviado divino. Un tipo de líder que no es nuevo en la Historia, como tampoco es nuevo el tipo de discurso que sale de sus labios. Palabras textuales de Paco- Francisco Martí Donat-:

(...) La única persona que puede entender to lo que pasa en el mundo soy yo... por mis poderes,  porque me han mandao  a la Tierra pa eso y la Humanidad se destruirá por no obedecerme.

(...) Además, yo sé cierto que el mundo entero tiene que venir a mi, eso es cierto.

(...) Las personas que estaban al lao mío que se ponían buenas, pero,el que se cargaba el mochuelo era yo después, porque no sabía cómo quitarme aquellas cosas tan raras que me ocurrían.

(...) Quien sea yo es lo que menos importancia tiene, lo importante es saber quién eres tú y el resto de la Humanidad. Yo solamente sé que yo pongo la mano y quito un dolor, entonces si hacer el Bien es malo... hacer el Bien no puede ser malo, no puede venir de parte del Mal... si hacer bien es malo entonces... Pero si yo con la señal de la Cruz quito un dolor... Si somos capaces de quitar un dolor, y somos capaces de curar esas enfermedades de la piel con el agua, entonces...


La difusión de la Obra es simultánea con la difusión de sus curaciones milagrosas. Paco y Lola curan lo que no cura el médico -autoridad científicamente reconocida para sanar a las personas- Paco y Lola que no tienen estudios, también curan y, además todo. Curar y Saber en el caso del médico es cosa material,  ciencia. Curar y Saber en el caso de ellos, sin estudios,  es gracia divina. Y no hay más. Curar sólo con agua "hay uno que cura no más que con  agua", "esa lo quita na más que con con las manos", es más que curar, es transmitirle a la persona algo sagrado.
 Justificado y legitimado su don, se justifica y se legitima también su persona. Sus cualidades sobrenaturales se aceptan y les señalan para ese puesto. Un puesto en este mundo y el que se creará de nuevo. Podríamos decir que tienen voluntad de infinitud. Ahora y siempre. El Círculo se formó a mediados de los años 70. Paco, empezó a curar según sus palabras:  que yo tenga una preparación espiritual y que yo esté en marcha va para los siete años.
La primera entrevista que yo tuve con él fue en diciembre de 1980.
Personas que por razones distintas pero muy similares en su sentir desgraciado, penoso, desafortunado; o por causa de enfermdades no curadas,  resultan atraídos por las curaciones y/o por las promesas de salud y de bienestar físico y anímico de Paco y Lola ; por la fe que les mueve en llegar a un mundo nuevo y mejor que el que dejan atrás.

 La comunidad se origina, orgullosa de su estatus y de su misión en la Tierra. Los miembros quieren diferenciarse de los demás externamente también: su ropa se uniformiza en lo que pueden. En este caso  consiste en un jersey de punto que cualquier mujer puede tejer. El jersey blanco está bendecido para la protección de la persona, quita muchos dolores y además es el gusto de llevarlo. Muchas personas lo llevan porque tienen gusto, porque se han curao, porque encuentran una paz dentro de él. Mayormente, es que tienen fe en nosotros.

La comunidad "El Círculo" de Biar, no sería tal sin Paco y viceversa. Se usan y se necesitan mutuamente. Y digo "usan" en el sentido intencionado de "utilidad". Son útiles unos para otros. Unos con otros, así organizados, orientan sus comportamientos a satisfacer necesidades, sentidas y/o reales, pero necesidades.
Paco predica y resulta que "no predica en el desierto". Surgen admiradores y seguidores de él y de lo que dice -aunque no lo entiendan- de aquí y allá. Paco, es capaz de agrupar a  gentes que se encuentran en una condición social y situación  personal desesperada. Capaz de movilizar a esas personas, crearles la ilusión de su importancia en la creación de un Mundo Nuevo y  ponerles en marcha para conseguirlo.

El Paco y la Lola, como dicen muchos convecinos suyos, dedican parte de su tiempo a curar, mediante imposición de manos y agua bendecida. Se forman colas de personas que quieren curarse; quieren que ellos les curen. La fama de estos curanderos se extiende por todo el Estado. Transciende las fronteras urbanas, comarcales y autonómicas.
Sin embargo, la importancia de Paco -y paralelamente la de Lola que trabaja con él-  no reside en "curar" sino en su competencia como líder/es. La capacidad curativa de la pareja es el atractivo externo, visible, cuantificable fácilmente expresable con palabras. Se puede mostrar a otros como hecho objetivo de su "verdad". Es, podríamos decir, la identidad social principal de Paco y Lola. Aquella por la que más y mejor se les conoce públicamente. Pero no es la única, ni, en mi opinión, la principal.


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Los del Círculo si yo quisiera curarían todos, pero es que nosotros tenemos que darles el agua a todos, dice Paco al referir acontecimientos de los miembros del Círculo, su buen hacer en favor de la Obra que se proponen realizar. Gente agradecida, admiradora de Lola y Paco, volcados en la tarea de crear un Mundo Nuevo bajo la dirección de Lola y Paco.

Paco tiene visiones que le tienen en contacto con el más allá, pero no todos los miembros de la comunidad son videntes, ni todos los miembros soportarían ver,  (...) Que hablas con un ser que no está, que hablas con una luz y que te contesta, que hablas con una persona que desaparece, esto pa la gente es muy... más bien no lo creen porque no lo ven. Más bien pasan miedo.
El líder sabe más, puede más,   sus capacidades aún siendo humanas, tienen mucho de sobrehumano, se les reconoce socialmente. Por ellas se les admira y se les obedece. Sus poderes, como dije más arriba, se concretan en curaciones milagrosas y en actos fuera de lo común. En cuanto tales acontecimientos extraordinarios, por una parte hacen objetiva, evidencian ante el público su categoría de humanos casi divinizados,  sino que también garantizan abiertamente su esencia sagrada. Sus logros no son propios de los humanos, son propios de los seres sagrados.  cualidades que, desde luego, no tienen todos los humanos. Además, el elegido debe saberlo porque recibe señales. Visiones o vivencias especiales, males que supera, circunstancias adversas de las que sale ileso.

 Paco estuvo muy enfermo antes de ser curandero; antes de empezar a curar a otros -no necesariamente sufrió las dolencias que luego  cura-. Cura todo, y cierto es que él no lo ha sufrido todo. Según su opinión, las enfermedades son todas espirituales (...) hasta el cáncer es espiritual.

 Estamos ante un tipo de hombre que sana a otros después de haber estado enfermo él, y, según sus palabras, haberse curado a sí mismo: Yo tuve una preparación: a mi me operaron, me daban misereres, porque yo me arrimaba a los enfermos y cogía el mal, poco a poco fui teniendo revelaciones... cuando los médicos decían que me moría, yo mismo me curé. Fue la primera cura que yo me haya dao cuenta que yo estaba haciendo. Y, a partir de entonces ya empecé a tener visiones claras, revelaciones, y es cuando yo empecé a curar. Cuando me lo mandaron.

Los  poderes que tiene son sagrados. Son poderes de carácter espiritual, no material. Al menos los poderes que le otorgan reconocimiento social, identidad social plausible a ojos de sus seguidores y por la que se convierte en líder. Como tal, sus opiniones y acciones no son cuestionadas  nunca, ni puestas en entredicho. Se aceptan sin más. Lo ha dicho Paco. Y no hay más que hablar.
También dijo Paco: Yo creo que al pobre se le fabrica, y no se deben fabricar pobres, yo creo que a tó el mundo hay que darle un puesto de trabajo. Yo tengo en la fábrica, ahora  tengo cuatro operarios porque la cosa está tan mal... Pero mi deseo es tener miles de personas, que trabajen y que vivan, y que se puedan vender zapatos, y que se pueda vender de todo...para que la gente coma, que no se mueran de hambre.

El logro de sus deseos materiales es paralelo a sus deseos y métodos espirituales. Se dan la mano, podríamos decir, y no funcionarían los unos sin los otros. El trabajo fabril es humano, terreste y cualquier hombre puede ser capaz. Pero curar  y bendecir, eso ya no puede hacerlo con éxito cualquiera.

Se entiende que sus capacidades para curar son extrahumanas y como todos los hombres santos, como los elegidos, es capaz de hacer cosas extraordinarias con las que maravilla a todos los que las creen y se convierten en adeptos si no lo son:
Yo cojo una botella helméticamente (sic) tapá, yo le hago la bendición y el cloro desaparece. Esto es completamente espiritual. Una botella herméticamente tapada, que no tenga por donde... si  quieres  que esté estañá, yo le hago la bendición y saco el cloro. Hacer el agua o bendecir el agua, es misión de Paco y Lola. Pueden, según él, hacerla cada persona en su casa. De hecho, en los viajes y atención pública a pacientes o curiosos les entregan folletos y les dicen como hacer el agua. Para bendecir el agua deben decir, mientras hacen la señal de la Cruz: Solamente, en el nombre del Creador, Lola y Paco; bueno,  en el nombre de Lola y Paco, nada más.




Lo expuesto da una idea de la similitud de esta formación social con los llamados "movimientos mesiánicos". El Círculo representa la creación de un Nuevo Mundo. Intentamos que sean mejor poco a poco. No quiere decir que sean mejor ya; sí, algo sí son, pero... No me importan los que haya malos ni los que no quieran seguir. No. Los que me importan son los que se quieran perfeccionar. Y crear para esas personas un puesto de trabajo, una seguridad para ellos. Todo dentro del Círculo(...) Nos preocupamos por los que no lo hacen bien (...) Apartar no queremos apartar a nadie, pero a los que no nos obedecen, al final como castigo, los apartamos; para que vean la diferencia que hay. Los expulsamos.
A los niños se les educa de acuerdo con sus creencias, pero van a los colegios de la zona. No es obligatorio vivir en el recinto. Los miembros, pues, deben tener fe en Lola y Paco y obedecerles. Acatar las normas del grupo y, sobre todo, se tiene que comprometer a hacer la forma de vida indicada. Sobre todo debe desaparecer el vicio.
Cada cual vive en su casa y en su pueblo. Sólo unos pocos viven en la finca de 700 tahúllas de tierra ya. Y en la granja de cerdos solamente tiene de 7000 m2.  Además las intenciones son de hacer treinta o cuarenta naves para meter animales y crear puestos de trabajo. 
Los miembros de la comunidad que trabajan en la finca y en la granja  no tienen sueldo ni tienen nada. Viven y comen. Tienen lo que necesitan. Todos colaboran económicamente al mantenimiento de la Obra, unos con su trabajo, otros con dinero y otros -el que quiere- con ambos. Todos propagan la fe en Paco y Lola. Todos se sienten renovados después de estar con Paco y Lola. Todos les obedecen a pie juntillas y ensalzan sus cualidades.

Ellos son la vida, son una nueva luz en sus vidas, por lo menos. Paco y Lola, como líderes, y, como ya dije anteriormente, Paco en especial pues es el más respetado y la autoridad máxima; son similares a los líderes sagrados que proclaman tener una misión que cumplir. La misión se concreta, el el caso del milenarismo en crear un mundo nuevo, porque el mundo que habitan se va a destruir.
En este caso, además,  nos encontramos ante un caso de mesianismo, porque Paco es un mesías. Es un mesías porque enlaza con lo religioso. Sus actos son milagrosos, sus capacidades son sagradas, su fuerza carismática emana de lo sagrado, que es una de las características de los movimientos mesiánicos.

"El Círculo de Paco y Lola" es  un movimiento, porque a los seleccionados se le "pone en marcha" hacia ese mundo nuevo. El grupo que han originado no es religioso cotemplativo, los líderes  no ponen a sus seguidores a meditar, les ponen a andar para hacer otro mundo; y esa andadura pasa por el trabajo manual y espiritual de todos los días.
También prometen a sus seguidores la felicidad eterna, anuncian catástrofes de las que sólo sus adeptos se salvarán, divulgar su credo, pretender purificación de cuerpos y almas, mover recursos económicos, se le estima  poseedor de todas las cualidades buenas que se puedan tener en el máximo grado; controla a las personas y controla la hacienda. Se pretende una organización igualitaria pero, de hecho, es una formación  social jerarquizada. 
El poder del líder en este caso es muy similar a los de las formaciones sociales simples. Un líder carismático que se debe a su comunidad casi tanto como su comunidad a él. Debe complacerles para que le sigan, pero también tiene una capacidad de manipulación y de adoctrinamiento de la que carecen los seguidores.
El Guía del grupo conduce a todo el grupo, a toda la comunidad desafortunada en el mundo en el que viven y que será afortunada en el que van a crear ahora y  aquí, en la Tierra. La felicidad no se promete en el más allá, cuando mueran; sino en el más acá, a la vuelta de unos años.

Cuando yo estuve con ellos por vez primera en 1980 ya se anunciaba, muy próxima, la llegada del fin del mundo; pasó 1981 y pasó 1982 y se pasó la fecha del fin del mudo y, a pesar de las señales del vicio, de las guerras, de las catástrofes, de la cercanía del año  2000... el mundo no se acabó. Siguió dando vueltas como hasta entonces y siguieron las señales y siguió todo más o menos igual. Hasta su fe siguió igual. Por lo menos la comunidad como tal no desapareció.
Decían que el día 31 de agosto de 1981 se acababa el mundo.
Paco, cuando le pregunté, puntualizó: No, no se acaba, es que lo confundís todo. Que termina el Juicio Final. Que termina. Sí, sí. Ahora estamos en el Juicio. Cada persona se está juzgando. Ahora tú estás grabando y te estás juzgando. Todos.
Cuando llegue la fecha ( del fin del mundo) no pasará nada más que todo seguirá igual. Más que si ahora oyes un terremoto, uno cada día en distintas partes,  o el mar que hace de las suyas, o una guerra, o que matan a dos, luego matarán a treinta... así todo, aumentarán los crímenes y la injusticias a partir de ese momento. Así, hasta que quede una persona injusta(...)El Padre tiene preparaos sus cuatro caminos a seguir. Uno que será el que se lleva El como buenos, otro que reencarnarán en personas otra vez, otro que degenerará y reencarnará en animal y otro que será destruido eternamente (...) para las personas para las plantas, para...para todo lo que sea injusto.

Que yo sepa, la Obra continuó con mayor o menor número de miembros mientras Paco y Lola vivieron, por lo menos.
Mi trabajo de campo en el Alto Vinalopó lo prolongué hasta bien entrados los años 90 con otros asuntos, pero seguí oyendo hablar de ellos. Que el mundo no se acabara en la fecha predicha años atrás se resolvió, no cabe duda que merced a la fe en Paco y en Lola, merced a la ignorancia de los que allí estaban cuando lo dijo, merced a que son incuestionables sus cuestiones materiales y también las espirituales, fe y credulidad absoluta en lo que  Paco decía. Y Paco, refiriéndose al asunto de las fechas,  dijo: Los que cuentan los años se ha equivocao... 
Lo dijo, yo pude oírlo, en una charla pública ante sus fieles a la que yo acudí. Charla que dio en su casa de Petrel. Los oyentes estábamos todos de pie. El conferenciante también. El perro que siempre iba con él, permaneció a su lado durante toda la  conferencia.  Si la fe mueve montañas, también tapa ojos y oídos. No cabe duda. Daba la impresión de que uno ni ve ni oye sino que lo que quiere ver y oír.
La fama de Paco y Lola sigue incluso hoy día, en 2011:   Cuando era niña, -decía una joven - , en su pueblo en el sur de España, iban a predicar, y recordaba a  mujeres que acudían a ellos como último recurso: para salvar  de la muerte o de una enfermdad incurable a alguno de sus hijos, o para curarse de la dolencia que los médicos no les podían curar.

Una investigación, nueva, sería ahora averiguar ¿qué ha sido del Círculo? ¿qué ha ocurrido con sus miembros desde que Paco y Lola fallecieron? Un tema para las nuevas generaciones de antropólogos interesados en el asunto de las religiones, de la medicina popular o en la formación y el desarrollo de los movimientos de revitalización. No cabe duda de que la Obra de Paco y Lola, o el Círculo de Paco y Lola, se engloba en este tipo de movimientos sociales y, como ya dije antes, concretamente, en los llamados movimientos mesiánicos.



martes, 24 de enero de 2017

Paco y Lola, II. La Valla Invisible Del Cículo


El Círculo son esas personas, y como las  que tú has visto con los jerseys blancos...  respondió Paco a mis preguntas sobre su identidad social y sobre  las gentes que allí estaban.
La respuesta,  más que clara, podemos decir que fue concreta. El curandero, señaló con la mano a varias personas que andaban  por allí, de un lado para otro,  llevaban distintivos externos de miembro del Círculo: Un jersey blanco, con una cruz y con los nombres de Lola y Paco. El emblema, como tal, se reproduce en todo cuanto estiman oportuno. Ropas, útiles de trabajo, vehículos...


Ocurre que esta pequeña sociedad, además, tiene bandera. La bandera es de color blanco. Así lo dice una de sus canciones:

Blanca es nuestra bandera,
blanca es nuestra bandera,
blanco es nuestro color.
Cuando veo esa bandera
y veo sus iniciales,
veo esa Cruz tan pesada
y comprendo su mensaje.
Mira si yo te querré,
banderita de mi alma,
que lloro a lagrimita,
que lloro a lagrimita,
y que me salen del alma.  
 
La comunidad formada con el nombre de Paco y Lola, El Círculo... posee propiedades materiales, sus miembros trabajan espiritual y materialmente en favor de La Obra, siguen las órdenes de sus dirigentes: Paco y Lola, que dirigen, mandan, curan... Jefe y autoridad máxima: Paco.

Dice una de las canciones grabadas en cinta de cassette e interpretada por el coro del Círculo:

Debo seguir el camino
que me marcan Lola y Paco,
no importan los sacrificios
debo seguir caminando.

Viva la gente,
ellos se quieren curar,
en manos de Lola y Paco
casi lo conseguirán.

Curanderos sabemos que existen muchos y de tipos muy diferentes. Comunidades también. En aquel entonces fui a entrevistar a Paco y a Lola porque yo buscaba curanderos. Estaba en el Alto Vinalopó y comenzaban a sonar nombres aquí y allá de curanderos que curaban de tal o cual manera, de "unos nuevos que han salido ahora", otros que hay en Alicante, en Elda, en... ¿en qué pueblo no había? Pues parecía que todo lo que era negativa absoluta a hablar del tema cuando fui por vez primera, se hubiera transformado por el arte de birlibirloque en una zona de la máxima concentración de los mismos.




Esta sensación no es más que eso: una sensación. Motivada, opino, por el momento histórico -de ello ya hablaré en otra ocasión, pues sería desviarme del tema que ahora quiero exponer-. Algún Cristo que lloraba sangre , como el Cristo de Limpias, también lloró por entonces. Y gente que subió al castillo de Villena -porque decían que había "unos aparecidos", pero que otros lo desmintieron con el dicho de que "no eran espíritus, eran murciélagos, o pájaros." Lo mismo o muy similar se oye de otros castillos de
la zona.
Fui, pues, a Biar, a Petrel, a la granja, a la finca, a la casa de Paco y Lola. Vi y hablé con sus seguidores disponibles. Es menester decir que, si bien te cierran las puertas -o a mi me lo hicieron- en un principio; las abren de par en par y te reciben con la mejor de sus sonrisa después de que Paco les diga que sí, que respondan. O sea, les autorice y anime a hacerlo.
Los seguidores narran sucesos personales muy similares.
Siguen a Paco y a Lola porque ellos les han salvado de una grave enfermedad, o a un hijo suyo. Porque con ellos han encontrado una paz espiritual y material que no tenían. Les obedecen y trabajan para La Obra gustosos y felices. Unos trabajan en la oficina, otros en la granja y/o en la finca. Otros salen a predicar la nueva fe. Se viaja por toda España a predicar y a curar. Se venden los productos de la granja y de la finca en los mercados ambulantes, se venden las cintas de cassette con las canciones del Círculo. Las cintas de música con  sus canciones se venden bien porque sirven, según ellos, para protegerte de los accidentes de coche. Si llevas una en el coche no hay sangre. Si tienes un accidente no hay sangre, pero morirte... claro. Puedes darte un golpe y se acabó. O puedes sangrar por un tubo y no morirte... Porque, claro, de todo eso hay.

Pero no; lo importante no es  si sangre sí, si sangre no -idea que nos llevó un rato aclarar-; lo importante es que no te mueres. Es decir, te salvas de morir. Y además, espiritualmente vas mejor. Y todo cuenta. Mientras sea para hacer el Bien.
Y en el tema que nos ocupa, se trata, además de salvarla en su totalidad:  vida material y vida espiritual, en el más acá y en el más allá.


-El Círculo representa la creación de un  nuevo mundo. Intentamos que sean mejor poco a poco. Queremos que todos los que se unan sean perfectos.

-Al Círculo pertenecen personas que viven en Salamanca, en Barcelona, en Zaragoza... En todas partes. En la finca viven unas cuantas personas(...) hay muchas que quisieran venir, pero lo que pasa es que aquello no está en condiciones.

-El Círculo tiene una valla invisible.  La particularidad esta barrera es defender a las personas que se estén dentro cuando venga el fin del mundo. Todos los que estén dentro de la valla invisible se salvarán, y los que estén fuera, morirán.
En la actualidad, si queremos buscar en Internet "valla invisible", aparecen fotografías de aparatos muy novedosos que cumplen esa función. Cerramientos protectores que son eficaces y no se ven. Cualquiera puede comprobarlo. Pero claro, es necesario instalarlos en los recintos que deseamos proteger.
Aquella valla invisible, la de la finca, o mas bien la que protegía a la comunidad de Paco y Lola no era eléctrica, ni electrónica, ni magnética -a no ser magnetismo animal, pero eso es otro tema-.
La Valla Invisible de la que hablo era invisible, intangible, impalpable, inexistente excepto en las mentes y en la fe de los miembros del Círculo. Por lo tanto, existir, existía y cumplía su función.
Protegerles del fin del mundo no fue preciso, pues no llegó; no llegó en el tiempo previsto y anunciado por Paco.


De todos modos, no importó mucho este hecho pues, según dijo Paco y yo oí claramente en una de sus charlas públicas -el público lo componían sus fieles mayoritariamente- : Los que cuentan los años se han equivocao... de forma que, en realidad, y para sus cuentas, no estábamos en enero de 1981, o en abril de 1982. Después de todo  ¿qué más daba? Al fin y al cabo, para purificarse y salvarse lo que había que hacer era tener fe y seguirle a él. Porque él no cura porque quiere, sino porque se lo mandaron (los seres superiores): Yo tuve revelaciones (...) cuando los médicos decían que me moría, yo mismo me curé... La gente vendrá a mi, cuando sepan quién soy... Yo no voy a decir quién soy, eso lo tenéis que decir vosotros...

Según decían, Paco era la reencarnación de Jesucristo, y según decían también, un perro grande -el que aparece junto a él y a Lola en la fotografía que encabeza estas páginas- era la reencarnación de un hermano suyo que murió. "Dicen que..." palabras con las que se iniciaba cualquier respuesta que no fuera de miembros del Círculo, pero que los "no creyentes" contaban, hablaban de ello y se extendía la fama de esta comunidad por la zona y por otros lugares como ya he escrito.

 
Lo que sí dijo Paco, es que nos reencarnamos. Se puede reencarnar en persona, animal , o en una planta también. El animal más elevao de todos es el perro. También dijo que los muy, muy perversos, malos... no reencarnan nunca. Se los extermina. Y también dijo que aunque se esté más elevao, si uno quiere puede reencarnar en animal -perro por ejemplo. sólo por vivir junto a una persona (...)

Hablamos y la mañana transcurre como si tal cosa. Hay muchos ruidos cerca, la gente va y viene, le llaman por teléfono, una mujer le pregunta si los zapatos están bendecidos: abre una caja de cartón, dentro hay unos zapatos. Paco los bendice y le contesta: Sí, ya lo están. La mujer cerró la caja y se marchó tan feliz.

¿Trabajas en algo que no sea el Círculo?, le pregunté a Paco.
-Sí, yo soy fabricante.
-¿de qué?
-De zapatos.
-Y los vendes.
-¡Toma, claro. No me los voy a comer!
-Claro.  Y la Obra ¿de qué se mantiene?

Cada uno del Círculo paga, y hay quien ha vendido la casa por unirse a nosotros (...) con ese dinero se va comprando tierra,  se van comprando tractores o lo que haga falta. Todo, menos alcohol  y vicio. Sólo se les da un vaso de vino en las comidas. Pero no dentro de la granja. Dentro de la granja
tampoco.


Suena el teléfono. Paco contesta- Diga...Si... Sí, cuando quieras lo puedes subir que no hay nadie. Sí. No. Lo engancho no, lo curamos. ¡Lo voy a enganchar...! Hasta luego. Adiós".


Paco continúa hablando: A mi, las revelaciones que tengo me dicen que recoja comida para mil personas para dos años. La Humanidad va a ser destruida. Viene un cataclismo en el cual la Humanidad va a ser casi destruida en un 93% como mínimo ... naciones van a desaparecer, la tierra va a quedar completamente sin poder producir y la gente se va a morir de hambre. Es lamentable, pero se va a morir de hambre.





La Creación, Lola y Paco. Vistas parciales de la granja en Biar.
Paco y Lola fallecieron hace años. ¿Y la comunidad? ¿El Círculo de Paco y Lola?¿Qué ha sido de La Obra?. La última vez que pregunté por ellos las respuestas eran bastante contradictorias. No merece la pena ni pasarlas a este artículo. ¿Interés? Sí, pero para quien quisiera adentrarse en un estudio sobre este tipo de comunidades y lo que ocurre al desparecer los fundadores.
Con los datos que tengo, expondré en el siguiente artículo mi opinión y conclusiones acerca de la misma, en un intento de análisis -no dispongo de toda la documentación necesaria para hacerlo todo lo amplio que yo quisiera- de lo que fue esta formación social, llamada "El Círculo" o "La Obra", o, como aparece en su gran cartel de la granja "El Creador, Lola y Paco".


NOTA: Las fotografías las hice yo en un día de tantos, cuando iba a entrevistar a las personas de esta comunidad. Un recuerdo que conservo de aquel entonces: el día que nos cerraron la puerta a mi amigo Paco Pardo Domene (ryzoma) y a mi, cuando nos disponíamos a entrar en la finca con el coche.  El asunto se resolvió bien, cuando llegó Paco (Francisco Martí Donat) y dijo: "Ved cómo la prensa se ocupa de nosotros. Ved cómo os dije que hablarían de nosotros, que vendrían... " Paco bendecía a sus gentes y nos hablaba a nosotros a la vez. 





















 




 


















 

lunes, 23 de enero de 2017

Paco y Lola,I. El Círculo









Paco y Lola, curanderos de la naturaleza, personas, animales y plantas. Paco (Francisco Martí Donat) me dijo con voz clara y segura durante una de las entrevistas que tuve con él en 1981: Yo, con una bendición, puedo separar el cloro del agua. Ten fe y te salvarás (...) Nosotros lo curamos todo. No hay nada a lo que se pueda decir: No. Es que, lo que no puede ser es que uno esté malo toda la vida y luego se quiera curar en un momento...eso no puede ser...
Máximas de este estilo salieron de su boca, durante la entrevista, casi tantas como frases pronunció en el transcurso de la misma. Su forma de hablar era tajante, impositiva, casi acusadora: ¿A ver, tú, por ejemplo, ¿cómo has venido hasta aquí' ¿has venido haciendo auto stop? ¿a que te hubiera gustado que te cogieran? ¿no? Pues eso es lo que hacemos nosotros. Ayudar. Ayudar todo lo que podemos.
A ver, tú ¿porqué llevas eso puesto? -pulsera, reloj, pendientes- Pues eso no hace falta. Yo con 15.000 pts. paso el año.

Llevaba Paco un reloj de pulsera, se lo señalé y le recordé lo que acababa de decirme. Me respondió: Porque a mi me hace falta, pero vamos... que, ...

Hablábamos sentados en un cuarto de la casa que se usaba como oficina. Allí, un hombre joven se ocupaba de atender el teléfono, organizar papeles, escribir a máquina...  Era miembro de la comunidad  de Paco y Lola. Lola entraba, me miraba, me volvía a mirar... La cara no la ponía muy simpática. Pero Paco estaba encantado. Además aprovechó la circunstancia para dirigirse a los fieles allí presentes con estas  palabras: Mirad cómo la prensa se ocupa de nosotros. Me lo dijeron -los santos o los espíritus buenos-, vendrán, hablarán de vosotros y el mundo entero os conocerá.
La Creación, Paco y Lola, El Círculo  o La Obra.  Como se llamaban y se daban a  conocer y se les conocía públicamente.
Las paredes estaban cubiertas por estanterías repletas de archivadores y el teléfono no paraba de sonar.
Paco contestaba a mis preguntas a la vez que  daba órdenes al oficinista y aclaraba dudas sobre qué día hacían el viaje al pueblo tal o al pueblo cual, o respondía a Lola que abría la puerta para preguntar cualquier
cosa, repetidas veces.
Otro día, cuando llegué a su casa era la hora de curar. Las personas formaban cola en el pasillo y en la calle. 

Casa de Petrel de Paco y Lola. En la puerta, personas esperan a ser atendidas.
Los recipientes que aparecen en la acera están llenos de agua para que Paco y Lola la bendigan.


Cuando Paco lo decía, entraban  en el cuarto de la casa destinado a este uso. Una habitación casi vacía en la que apenas había algún mueble y las sillas donde se sentaban Paco y Lola.
Paco, sentado, imponía las manos a unos pacientes, Lola hacía lo mismo, sentada en otra silla curaba a otros pacientes. Uno casi frente del otro, sin parar, atendían a hombres y mujeres, adultos, que se sucedían hasta terminar la larga cola de ese día.
Me dijeron que debía esperar, y así lo hice. Esperé. Mientras tanto, fotografiaba, hablaba con los pacientes y veía con mis propios ojos sus gestos, su dolor en muchos casos, sus penas y angustias grabadas en el alma...   oía sus quejas de la medicina que no cura y de la que sí cura,  de lo mal que les va la vida, de la fe en Paco y Lola, del agua bendecida por estos curanderos y temas similares.

 Los desplazamientos por la geografía española formaban parte de las actividades propias de la  comunidad. Se iba a predicar su verdad, su credo, se iba a curar, a extender La Obra. Para que la gente nos conozca, dijo Paco.
(...) Porque, mira, nosotros hemos curao.... Mira., aquí vino una mujer con cáncer, que no se curaba. El médico le había prohibido comer de esto,  tal... y aquí comió lo que quiso, comió hasta gazpacho, ¿tú sabes lo que es el gazpacho? (gazpacho manchego). Pues comió de todo lo que quiso (...) Se murió a los tres meses. Pero mientras vivió... 

-¿Curais la parálisis? Me respondió:
-La parálisis, cuando esa parálisis ya ha hecho asiento en el cuerpo no es fácil de curarla. Hay que tener en cuenta que cuando viene una parálisis es porque hay unos conductos del organismo, que, o bien no tienen circulación porque se han obstruido las venas o por lo que sea y entonces eso ya es muy difícil, cuando ya ha hecho asiento. Ahora, lo que hacemos es evitar que siga adelante la enfermedad y que se recupere, algo. Siempre se recuperan. Pero una parálisis que ya está en marcha, que ya se ha...
Esto es como un árbol que se le ha secao una rama, ¿eh?. Ahora, si el árbol tiene esa rama que tiene vida y no tiene... Ahí mismo había un almendro que estaba seco, pero había  un pelico a malas penas. Estaba casi seco, estaba terminándose de secar. Y yo un día fui, le hice la señal de la Cruz, le eché agua bendecida y el árbol está completamente vivo. Ha movio por tadas partes. Tenía un gramo de vida. Mientras hay un gramo de vida, hay un gramo de esperanza. Pero si hay una parte del cuerpo, que está muerta, eso ya no lo cura nadie. Ni yo ni nadie lo cura. Eso no se puede curar, porque está muerto. Y lo que está muerto...
-Cuando el alma se sale del cuerpo, o de una parte del cuerpo, ya no vuelve a entrar. Es muy difícil. Ahora, si una persona tiene una parálisis que le coges que la sangre todavía tiene alguna pequeña circulación...
  

 Los miembros del Círculo, como signo externo de pertenencia al grupo, usan un jersey de color blanco. Algunos lo llevan (el jersey) de otro color porque cuando vinieron ya lo traían hecho, pero el color es blanco.
Se diferencian de todos los demás y quieren decirlo y mostrarlo públicamente. No son clandestinos ni aspiran a serlo. Más bien, al contrario. Desean que se les conozca, que se les de publicidad.
El jersey diferenciador lleva bordado en el lado izquierdo, a modo de un escudo, su emblema: una cruz en tono rojizo y sobre los brazos los nombres de Lola--Paco.
Se refiere Paco a miembros del Círculo  que han venido para unirse a la Obra desde distintos puntos de la geografía española.
Debo decir que, cuando yo estuve y mantuve con ellos la entrevista a la que aludo hoy, los adeptos procedían del entorno alicantino donde se sitúa El Círculo y de Andalucía, antiguos jornaleros, según dijeron ellos mismos.
Emblema que se repite en sus automóviles  o en los depósitos de agua, como se puede ver en las fotografías. 
 



Uno de los días que visité a Paco y a Lola fui a la finca donde miembros de la comunidad recogían maíz.
Allí  pude  dialogar con ellos, previo consentimiento y autorización de Paco, y tomar algunas fotos. El día era maravilloso, una soleada mañana de sábado. Recuerdo el día porque los niños no habían ido al colegio, por  eso, por ser sábado.  
Terminada la labor en la tierra, la finca se quedó vacía. Ahora se van a la granja, aún queda mucho día por delante.  Son las 11h. de la mañana y el grupo se organiza. Se acomodan en los coches, tractores... y se ponen en marcha para continuar con sus tareas habituales en la granja.
Vista general de la granja, desde la carretera de Biar
Los vehículos, uno tras otro, forman una caravana, que avanza por el camino de tierra dejando tras de sí polvo y un silencio casi absoluto.
Los seguidores de Paco y Lola trabajaban duro y con muchas ganas; al menos, eso decían.
Estaban ilusionados con la idea de hacer un mundo nuevo. Un mundo en el que los hombres se amarían, no habría guerras. Un mundo en el que el odio se habría extinguido, los hijos de ellos -los miembros del Círculo- irían a la Universidad... Y todo eso lo esperaban conseguir guiados por Paco y Lola.

 NOTA: En el libro sobre Espiritismo y Medicina Popular en el Valle del Vinalopó, dedico algunas páginas al estudio de la comunidad de Paco y Lola, en Petrel y Biar.  Las fotografías están tomadas uno de los días que pude acceder a esta comunidad y hablar con ellos en 1981.



 

  

domingo, 22 de enero de 2017

En Memoria De Don José Navarro Ferrero, Pintor.

Obra de José Navarro Ferrero


José Navarro Ferrero


Leo en el periódico Información de Alicante, en página fechada el día 18 de agosto de 2008: "José Navarro Ferrero falleció en su hogar el 20 de marzo de 2008". Con años de retraso, desde luego. Pero me he quedado sorprendida del mismo modo  que si me hubiese enterado en su día. ¿Ha muerto Pepe, Pepe Navarro? !No¡ ¿Sí? Sí ha muerto. Aquí lo pone. ¡Dios, José Navarro! Lo dice el periódico, lo dice con motivo de una muestra de su obra pictórica que va a exponerse en la Casa de Cultura de Villena.
Obra de José Navarro Ferrero
La última vez que hablé con Pepe Navarro fue por teléfono. Le felicité las Navidades y charlamos un rato. Amable, como siempre, estaba contento por tener a su familia cerca. Le di las gracias una vez más por su ayuda en mi trabajo de campo por la zona del Alto Vinalopó. Buen narrador, me contó como nadie historias oídas a sus mayores, experiencias vividas de niño, recuerdos infantiles, costumbres ya perdidas o en trance de serlo... Con motivo de la presentación del libro La Hora de los Cuentos, organizada por don José abellán, director de la Fundación N.S. de las Virtudes de Villena, hablé con él y con su esposa. Fue ésta  la última vez que le vi  Me comentó que "ya se encontraba mayor..." pero jamás pensé que el final de sus días se acercase tanto, tan deprisa.
Estando  yo interesada, años atrás,  en leyendas de esas que corren por ahí; en costumbres antiguas, en tradición oral en el Alto Vinalopó, en tantas cosas como me atraían e interesaban de la comarca...
Pepe Navarro me contó  recuerdos, tradiciones, historias... todo lo que pudo y sabía en tanto nacido y residente en la zona. Como vecino de la ciudad de Villena, como nativo de Benejama.  Recuerdo su voz y su capacidad para colaborar, para ayudarme y hacer que me sintiese a gusto; de manera que la entrevista, las entrevistas -pues tuvimos más de una y de dos- transcurrieron siempre de forma grata y tranquila.
No pensé entonces que un día contaría esto en un blog, en internet...Ni siquiera existía Internet y los ordenadores no eran herramienta de uso corriente. Aun las entrevistas las grababa en magnetofón, con cintas de cassette -que conservo- y con papel y lápiz anotaba lo que fuese necesario.
De ahí que sus narraciones estuviesen bien localizadas en aquella parte del Alto Vinalopó y sus continuas referencias a Benejama y a Campo de Mirra, a las calles, a las casas, las distribuciones urbanas, los hallazgos arqueológicos, las leyendas, las costumbres... descripción de  los caminos que van de un pueblo a otro, tan llenos de recuerdos para él.
Pepe Navarro Ferrero, vivirás en nuestra memoria, tus palabras han quedado grabadas e impresas también en papel, para ser mostradas y enseñadas al público, como tus cuadros.
Obra de José Navarro Ferrero
Desde aquí te agradezco la aportación desinteresada que hiciste a mi trabajo, y a tu mujer, siempre dispuesta a colaborar y a apoyar esta tarea investigadora. Mi más sincera gratitud a ambos.







sábado, 21 de enero de 2017

Redueña: Ayer Y Hoy


Hablar de la vejez en Redueña es, prácticamente, repetir y afirmar lo que en otras localidades castellanas campesinas y serranas ocurría. Las variaciones son pocas en cantidad y en calidad.
En Redueña los ancianos vivían en sus casas mientras estaban bien, mientras se valían pos sí mismos. Después pasaban a depender de los hijos. Los hijos cuidaban de los padres ancianos. Se iban a meses. Un mes con uno, otro con otro... Así.

Era lo habitual. Lo que se esperaba socialmente de los hijos: que cuidaran a sus padres cuando estos llegaban  a viejos. Las Residencias de Ancianos no existían. Se conocían desde siglos anteriores los llamados asilos, pero nunca han gozado de buena fama entre la población. Estaban, según el sentir popular, destinados para personas solas, pobres, desheredadas... y no eran bien tratadas allí.  Corría la fama de humillación, abandono, falta de cariño y de familia... unido a un sentimiento de abandono y de tristeza por parte de los ancianos que se veían en la obligación de ir a un asilo.

La vida de las gentes de Redueña transcurría en el campo. Las faenas agrícolas y ganaderas ocupaban sus vidas. Pastores de vacas y de ovejas. Campesinos que han labrado sus tierras y sacado de ellas el pan de cada día. Los hombres en unas tareas y las mujeres en otras. Nadie estaba ocioso.  El sustento diario de las familias dependía del trabajo diario de todos. En Redueña además de los animales y del campo se trabajó la piedra. De sus canteras salieron piedras para obras famosas, como la fuente de Cibeles en Madrid.

La zona es tierra de viñedos desde muy antiguo, estaban tan arraigados y eran tan prósperos en otras épocas que su Patrona es la Virgen de las Viñas. Tuvo por aquel entonces la Virgen su propia ermita, en el recinto que forma parte del cementerio actual. En otros tiempos estuvieron ubicados en el interior de la ermita de la Vírgen de las Viñas. Estos últimos hoy día no existen: eso se ha vaciado todo. Ahí ya no queda nada. Las lápidas antes, las hacía el del pueblo. Ahora, a ver quién puede más, a ver quién puede más... Se encargan fuera. Las empresas se preocupan de dejar su firma en la tumba, al estilo moderno: una placa de metal con su nombre, dirección, teléfono y/o e-mail cuando se tiene. La iglesia conserva algunos de los enterramientos más antiguos junto al altar.  

Interior de la iglesia de Redueña.

La persona fallecía en la casa familiar. Si moría fuera de la casa, o enfermaba de gravedad, se acostumbraba y aún hay quien lo hace, a ir a morir a casa. Se ha dado el caso de llegar del hospital, desde Madrid y fallecer el enfermo transcurridas pocas horas. En el momento de la muerte  no hay ni había nadie que se ocupase profesionalmente de amortajar al difunto. Es una tarea que suelen hacerla las mujeres de la familia. Esposas, hijas, nueras... y ayudan las vecinas u otras mujeres de la familia.
La tarea de amortajar, por lo general  realizada por mujeres- aparte del valor y fortaleza emocional que se le supone a las familiares más próximas a la persona fallecida -debe soportar su dolor, el desfallecimiento físico y moral...- requiere ayuda material y práctica por ser una labor difícil de realizar una mujer sola. Pero, a pesar de la dificultad, se ha dado el caso alguna vez; como me cuenta una mujer que contó con poca ayuda el día que falleció su padre: sólo para levantarle de la cama y ponerle la camisa, porque sola no podía. Pero lo demás, yo sola. 

Al difunto se le lavaba y se le vestía con sus mejores ropas. El cadáver se velaba toda la noche en la casa. Era habitual que la gente del pueblo, conocidos o familiares, pasaran a dar el pésame, hombres y mujeres.  Se rezaba y se cotilleaba también, según lo cerca o lo lejos que te tocara -parentesco-. Al día siguiente, se llevaba a hombros el féretro a la iglesia. Se decía una misa de funeral y de ahí se le llevaba a enterrar al cementerio. Era costumbre muy extendida por la geografía castellana que las mujeres del pueblo no fueran al cementerio. Se quedaban en la casa del difunto acompañando a las familiares del fallecido o de la fallecida. Al cementerio iban sólo los hombres, fuesen parientes o no. Lo habitual es que a un sepelio acudiese casi todo el pueblo. Pues casi toda la población estaba emparentada o eran vecinos, o amigos.
Las relaciones sociales de índole diversa cruzan y recruzan los vínculos parentales muy a menudo en las zonas rurales. Casi todos, pues,  formaban la comitiva  masculina que acompañaba el cadáver hasta el cementerio para darle sepultura. Las mujeres, la mayoría de las vecinas del pueblo también,  iban a la iglesia, a la misa de difuntos antes del entierro, pero al cementerio no. Después se hacía un novenario, los nueve siguientes días al enterramiento se acudía a casa del difunto a rezar el rosario. El noveno día se decía una misa y se daba por finalizado el tiempo que debía irse al rosario familiar: Claro que, unas rezaban y otras no... Iban a charlar, a eso es a lo que iban... 

Los hombres no llevaban ningún distintivo exterior del luto. Vestían del mismo modo que lo hacían antes y después del período de duelo. Agún detalle en la manga de la chaqueta, como una cinta o algún botón negro...  pero apenas el día del entierro. Tampoco se alteraba su modo de vida, excepto que ellos, personalmente, lo quisieran. Las mujeres debían vestir de negro de pies a cabeza. No recuerdan actualmente que ninguna llevase velo o pañuelo en la cabeza durante el luto, pero sí recuerdan que llevaban medias negras incluso en verano; no obstante cabe suponer que muchos años atrás sí llevaran velo durante el duelo, como en el resto de Castilla. Por entonces las ancianas vestían todas de negro, la excepción era la que no vestía así. Muchas de ellas eran viudas y puede decirse que rara vez volvían a acicalarse ni a vestirse de color. Además, el luto se guardaba por los padres, hermanos, primos, tíos... Más o menos tiempo, claro está, según el grado de parentesco, pero no falta quien relata casos de mujeres que desde jóvenes apenas se quitaron el  luto; pues le venía uno detrás de otro. El luto no sólo afectaba a la indumentaria, implicaba también no salir de casa, no ir a fiestas, hacer duelo era privarse de reír, sobre todo en público,  por mucho tiempo.

Tomando como punto de partida la ermita de la Virgen de las Viñas,  se formó el cementerio tal y como existe ahora. El actual se ha ampliado en fechas muy recientes. En una de las antiguas paredes que  cierran el camposanto se ha abierto un vano que comunica ambas partes, carece de puerta y da acceso a lo nuevo, la parte que se ha hecho ahora.  La  zona en la que mayoritariamente se pueden observar sepulturas con flamantes lápidas, todas construidas en granito gris. También se pueden ver las últimas fosas excavadas, cubiertas con unas tablas para evitar accidentes. Se han construido nichos modernos en hileras verticales y el resto del terreno se mantiene acotado  por la nueva valla. La zona nueva dispone de un nuevo acceso también desde la calle, amplia y nueva puerta con tejadillo, similar a las que se están construyendo en municipios cercanos.  De modo que  es fácil distinguirlas. Ambas zonas, antigua y moderna, se diferencian a simple vista. Su arquitectura es un buen exponente de las épocas en que están edificadas. La antigua piedra de los muros ha dado paso al ladrillo. Los restos mortales,  lo que había,  se han depositado en nuevas tumbas familiares o en una fosa común situada en el fondo del cementerio antiguo:  Los restos de los fallecidos que por una u otra razón nadie se ha hecho cargo de ellos, que no tenían familia , o que ya no vivan aquí o por lo que sea... esos están ahí, en la fosa común.
Fosa común. Redueña

No se  identifican con tanta facilidad los difuntos antiguos de los  actuales.  Podríamos pensar que basta con mirar las fechas de los enterramientos, pero ocurre que, si sólo nos fijamos en ese detalle,  da la impresión de que en Redueña  no se hubiera muerto nadie en muchos años.  Sin embargo no es así. Ocurre, sin más, que  antiguos muertos han cambiado de habitáculo: Antes se enterraba en el suelo de la ermita. Ahora ya no se entierra en ese  espacio, sino en la tierra de afuera. La ermita se ha cerrado. La Virgen ha sido trasladada a la iglesia del pueblo donde ocupa un lugar de honor, y las  tumbas del suelo de la ermita se han vaciado.

Las lápidas fuera de uso se conservan pegadas unas,  apoyadas otras,  en las paredes del cementerio, como se puede ver en las fotografías. Algunas de ellas proceden de las fosas que estaban cavadas en el interior de la ermita y otras de fosas  ubicadas fuera de la capilla que  se han renovado.  Los restos mortales  sepultados en  la zona exterior no se han movido de lugar ni se han alterado las tumbas; sólo se han cambiado las antiguas lápidas y/o cruces  por otras más modernas de granito, casi en su totalidad de camposanto y los modelos de las lápidas.  Los cementerios en la actualidad comienzan a tener, de modo generalizado,  una apariencia gris, gris del granito más o menos oscuro, más o menos decorado, pero dentro de unos límites fijados por la moda y la industria actuales. Están repletos  de tumbas fabricadas por empresas especializadas que abarcan una zona geográfica más amplia y sirven a clientes de pueblos diferentes. Este cementerio, como muchos otros, va adaptándose a los nuevos tiempos, también la eterna morada de los muertos se ha visto afectada por las modas más recientes, por los nuevos usos y por las nuevas costumbres. Sólo algo no ha cambiado desde que el mundo es mundo: Nacemos, vivimos y morimos.  Pero ya no nacemos en las casas, sino en los hospitales; y ya no morimos en las casas, sino en los hospitales, al menos la gran mayoría de la población. Ya no vivimos como vivieron nuestros abuelos











Madrid, 30 de agosto de 2010 

Este artículo se lo dedico a Angelines Pérez.  Natural y residente de Redueña,  al día de hoy - año 2010- cercana a la fecha de su noventa y cinco cumpleaños, la conozo.  Ella es una testigo sin igual de lo que  que significó ser mujer en el siglo XX, su biografía podría muy bien tomarse como modelo de la vida y de la obra continua de las mujeres de la sierra de Madrid en esa centuria.