Cosas de mí

domingo, 26 de marzo de 2017

María Torres, Madre De Osel.

María Torres, villenense famosa desde los años 80 por ser la  madre de Osel -reencarnación de un importante lama, según la fe budista-, sorprendió a propios y a extraños con esta noticia. 
A mi, que por entonces vivía en Villena para hacer trabajo de campo sobre los curanderos, más que sorpresa me causó múltiples interrogantes.
La relación entre budismo, reencarnación, espiritismo, curanderos, secta -en sentido peyorativo- vudú -africano- brujas -brujería medieval ... y otras "cosas raras" -según los demandantes de información- pude comprobar que la establecían con demasiada facilidad.
 Su querencia e insistencia en conseguir de mi  cualquier palabra que pudiera indicar menosprecio hacia los curanderos, hacia los espiritistas o, como en este caso, a una persona concreta: María Torres, estaba clara. 
Y ante mi negativa a contestarles y menos a complacerles en su insidiosa intención, comentaban -con sorna- que "se hacía budista y todo el rollo ese para hacerse rica", "para sacar a su familia de la miseria" y otras ideas similares.
Pues hasta donde yo sé, María Torres pertenece a una familia de clase media acomodada. Gente de bien que se dice. Desconozco sus motivos para abrazar el budismo. Tampoco me importan. Es su vida. Pero es que como ya decían los antiguos "la gente habla por hablar".
Y por hablar desacreditaron por entonces ante mis oídos a algunos curanderos vivos -hoy ya fallecidos, sin ningún pudor. Debieron darse situaciones similares en otras épocas, como en la que abundaban las denuncias ante el santo Oficio: por judaizante, o por haber blasfemado, por bruja, o por cualquier dicho o hecho que pudiera servir para apresarlo.
En Villena las cosas no han llegado al Santo Tribunal porque ya no existe la Santa Inquisición. ¡Menos mal!.