Cosas de mí

lunes, 24 de abril de 2017

Los Gnomos. Borges

      Son más antiguos que su nombre, que es griego, pero que los clásicos ignoraron, porque data del siglo XVI. Los etimólogos lo atribuyen al alquimista suizo Paracelso, en cuyos libros aparece por vez primera.
     Son duendes de la tierra y de las montañas. La imaginación popular los ve como enanos barbudos, de rasgos toscos y grotescos; usan ropa ajustada de color pardo y capuchas monásticas. A semejanza de los grifos de la superstición helénica y oriental, y de los dragones germánicos, tienen la misión de custodiar tesoros ocultos.
     Gnosis, en griego, es "conocimiento"; se ha conjeturado que Paracelso inventó la palabra "gnomo", porque estos conocían, y podían revelar a los hombres el preciso lugar en que los metales estaban escondidos.

                                                                Jorge Luis Borges
                                                      El libro de los seres imaginarios.

domingo, 23 de abril de 2017

José Soler Soler: Una Fotografía, Un Documento.

josep soler soler


     Camino de tierra. Dos grupos de personas lo recorren a la vez. Uno marcha de cara al lugar donde el autor se halla con su máquina en ristre. El otro avanza en sentido opuesto. Ambos se cruzan en un instante que el fotógrafo capta. El momento me parece único. Logrado por un hombre que supo ver la escena, el artista. Soler en ese momento creó la escena que ha dado tantas vueltas al globo. 
     Los grupos caminan en sentido contrario con paso decidido. Saben a donde se dirigen. Mientras, una mujer joven, tras los setos de su terraza, curiosea. Con ella, que parece fuera del cuadro, la escena se amplia, la imagen dice más:  Isleños oriundos, isleños foráneos, isleños que ya no repiten los modos de vestir y de vivir de sus mayores. Muestra el cambio de costumbres que se produjo por entonces. La isla cambió,   aunque, como es de sobra conocido, no sólo por la llegada de los peluts;  pero éste es otro tema.

martes, 11 de abril de 2017

Bob Dylan. Soplando En El Viento

¿Cuántos caminos debe un hombre andar
Para que le tengáis por un hombre?
¿Cuántos mares debe una blanca paloma surcar
Para poder descansar en la arena?
¿Cuánto tiempo seguirán silbando las balas de cañón
Antes de ser prohibdas para siempre?
La respuesta, mi amigo, está sonando en el viento,
La respuesta , mi amigo, está sonando en el viento,
La respuesta está sonando en el viento.

¿Cuántas veces ha de mirar un hombre hacia arriba
Para poder ver el cielo?
¿Cuántos oídos debe un hombre tener
Para oír los lamantos del pueblo?
¿Cuántas muertes más habrán de tomarse 
Para que se sepa que ya son demasiadas?

¿Cuántos años puede una montaña existir
Antes de confundirse con el mar?
¿Cuántos años pueden los pueblos vivir
Sin conocer la libertad?
¿Cuánto tiempo puede un hombre fingir
Pretendiendo no ver lo que ve?
 
 


The Freewhelin (CBS,1962)

lunes, 10 de abril de 2017

Algo Sobre La Ciencia Ficción


Lo desconocido pero posible de imaginar se convierte en fuente de la ciencia ficción. Como tal se mantiene hasta que la ciencia, la otra, lo desmonta y lo eleva al rango de realidad.
Cuándo Cyrano de Bergerac subió a la luna... por ficción se aceptaba. Ahora sabemos que se puede llegar hasta alli arriba. Nos lo han contado a través de medios de los información al uso.
Sin embargo, de vez en cuando, topamos con alguien que lo niega. Interpreta las imágenes de la televisión como "dibujos animados".
En una ocasión, un entrevistado me decía que "la luna no es la luna"; me explicó que "entre la luna y la Tierra hay un espejo" y lo dibujó con muchas rayas que iban de arriba a abajo y de abajo a arriba... que luego tachó porque decía que él no sabía dibujar, a la vez que me lo aclaraba de viva voz.
Resumiendo: El espejo refleja rayos de sol en el agua (del mar) el mar se los devuelve. En el aire se foma un espejo que refleja la Tierra. Y lo que nosotros vemos es la Tierra. La luna no existe.
¿Y si fuera verdad? Y si él fuese un gran emperador mandando mucho y si se empeña... acabamos todos viendo el espejo.
Me fui pensando yo para mí misma, porque, excepto el parabrisas del coche, no tenía a nadie al lado con quien hablar. Y que conste que da gusto, porque te dice a todo que sí, y, si de vez en cuando dice que no, le convences con mucha facilidad.

jueves, 6 de abril de 2017

Doña Cuaresma

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Joan Amades. Vieja Cuaresma



Cuando las modas eran otras y las mujeres más alabadas por su hermosura y belleza  lucían redondeces hasta donde el pudor y  las bunenas costumbres lo permitían. Por el contrario, una mujer sin curvas por lo flaca, delgada en exceso, y en ocasiones además muy alta, se decía: parece una Cuaresma. 
De señoras gorditas de cuerpo y blanquitas de piel se pasó a lo contrario en los actuales tiempos.
La Cuaresma, la de hoy que la tenemos ahí: a la vuelta de la esquina, se simboliza (con un cierto aire de duelo más antes que ahora; si no tanto el dibujo, si la intencionalidad y el uso que se hace de él))  como una vieja con siete piernas: cada día de la semana se le cortaba una y, finalmete, se la decapitaba.
La figura es de una mujer. Es una mujer vieja. Es una mujer patilarga, con sayas largas y con un cesto de mimbre, de ir a la compra, lleno de pescados y de verduras. 

El Arcipreste de Hita escribió:

"Por ende, la Cuaresma, de flaca complexion,
pronto temió la lid, la muerte o la prisión;
de ir a Jerusalén ha hecho su promisión,
y de pasar la mar buscaba ocasión."
(...)

"Y, como es primavera, no venían del mar
los pescados; y, así, ¿quién la podría ayudar?
Además, dueña flaca no está para lidiar;
por todas estas cosas no quiso allí esperar."

Uno  de los ritos del final de la Cuaresma consiste en serrar a la vieja.  O sea, romperla, partirla en dos, quemarla. El acto, según épocas y zonas ha tomado aspectos diversos: monigotes de cartón o de papel que se rompen, Judas que se queman... Su significado es similar. La Cuaresma toca a su fin.
Hubo un tiempo en el que se cerraban los cines, se callaba la música y el canto. Los matrimonios y los nacimientos no se celebraban esos días. No eran días propicios para fiestas y jaranas. Sino de ayuno y de abstinencia.
Muerta la Cuaresma empezaba un periodo del año con más luz, con más vida. Limpieza general de las casas -por dentro y por fuera-, las gentes estrenaban ropa de verano. Vestían a partir de esos días de colores claros, propios de primavera y de verano. Y todo cuanto en el pueblo vivía renovaba su día a día. El invierno quedó atrás, las cenizas quedaron atrás.
Y es que la Cuaresma marca un tiempo nuevo, el tiempo del nacimiento de la vegetación, del amor, de la vida. El sol luce más hasta alcanzar su máximo explendor.

domingo, 2 de abril de 2017

Usted Va A Hablar De Brujas

Tanto y de tan desigual calidad se ha escrito sobre curanderas, saludadoras, meigas, brujas, videntes, adivinas... y otras profesionales similares que, a veces, la sola mención de la palabra curandero/a echa para atrás. Como si del mismo demonio se tratara.
Ocurre con cierta frecuencia que se identifican a todos ellos/as con asuntos de embustes, de engañabobos, de fraudes o de mala reputación.
Tal ocurre con gente de la calle, gente del común, letrados e iletrados. Y esto es aceptable, normal y loable. Nadie sabe de todo ni nadie está interesado en todo ni nadie tiene porqué estar atraído por el tema.

Para mi es, sin embargo, imperdonable que una persona, un cargo público me prohibiera unas conferencias sobre "chamanismo"  porque según él -era un hombre, Concejal de Cultura de un Ilustre Ayuntamiento de un pueblo grande, español y demócrata- me dijo: "Usted va a hablar de brujas, y a mi las brujas no me gustan".
La conversación con él  no dio ningún resultado. Prohibidas se quedaron las conferencias -se trataba de un ciclo de tres conferencias-. Pero yo no me quedé prohibida ni conforme. Protesté.

Con carta de abogada, exigiendo responsabilidades al alcalde,  finalmente, pude dar las conferencias  tres meses después.