La Celestina

Celestina y maja. Francisco de Goya


La obra de Fernando de Rojas, Tragicomedia de Calixto y Melibea, ofrece un ejemplo de alcahueta tan importante,que en su propia época alcanzó gran  fama. Tanta, que poco a poco se impuso su nombre al propio título de la novela.
Ella sobresale de manera magistral en la trama con sus manipulaciones de ungüentos, demonios  o de las relaciones sociales, que mangonea y usa como quiere, dentro de lo que puede: Sus límites son humanos y su capacidad de acción es humana también; a pesar de que el demonio -manipulado por ella- interviene en la obra como un personaje más en la sombra. La hechicera, tan víctima como los incautos que aceptan sus servicios, es mortal. Muere asesinada por alguien que la conoce bien. Su vida, que transcurre en los bajos fondos, no podría haberse desarrollado de otro modo. Su profesión de costurera, remediera, tercera... acusada de bruja y acusada de hechicera,  no duda en usar conjuros y ungüentos que prepara para engañar, para atraer voluntades inocentes, como la de Melibea; o buscar remedios a otra clientela  más avezada pero de tan mal augurio como la propia vieja.
Tiendo a ver este personaje como un centro de reclamo y de difusión  de amores ilícitos. Ella es el punto de encuentro. A través de ella los ricos y los pobres, los hombres y las mujeres, los jóvenes y los viejos, los seglares y los clérigos, viven una vida que a la luz no les está permitida.

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